Influenza: importancia de la vacunación y cómo prevenirla
La influenza y la vacunación: qué es y cómo prevenirla
¿Qué es la influenza?
La influenza estacional es una infección viral que afecta principalmente al sistema respiratorio. Cada temporada puede presentarse de manera diferente y afectar de forma distinta a las personas, dependiendo de factores como la edad, el estado de salud y la presencia de enfermedades previas.
Los síntomas más comunes pueden incluir fiebre, dolor de cabeza, malestar general, tos, dolor muscular y fatiga. En algunos casos, especialmente en personas vulnerables, la influenza puede provocar complicaciones graves.
¿Cómo se puede prevenir la influenza?
La forma más eficaz de prevenir la influenza estacional es la vacunación anual. La aplicación de la vacuna ayuda a reducir significativamente el riesgo de contagio y también puede disminuir la gravedad de la enfermedad en caso de contraerla.
Se recomienda acudir a una unidad médica o centro de salud para recibir la vacuna correspondiente a cada temporada.
¿De qué está hecha la vacuna contra la influenza?
La vacuna contra la influenza está elaborada a partir de partículas del virus inactivado o fragmentos del virus, diseñadas para estimular el sistema inmunológico y generar protección frente a la infección.
Estas vacunas se actualizan cada año para adaptarse a las cepas del virus que circulan con mayor frecuencia en cada temporada.
¿Cómo se aplica la vacuna?
La vacuna contra la influenza se aplica mediante inyección intramuscular.
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En niños menores de 18 meses, la aplicación suele realizarse en el músculo del muslo.
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En personas mayores de 18 meses, la vacuna generalmente se aplica en el brazo.
La aplicación es rápida y segura cuando se realiza en centros de salud autorizados.
¿Quiénes deben recibir la vacuna contra la influenza?
La vacunación está recomendada especialmente para los grupos con mayor riesgo de complicaciones:
1. Niñas y niños de 6 a 59 meses de edad
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Deben recibir dos dosis iniciales con un intervalo mínimo de cuatro semanas entre ellas.
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Posteriormente se recomienda una dosis anual.
2. Niñas y niños de 5 a 18 años con factores de riesgo
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Si no han sido vacunados anteriormente, deben recibir dos dosis con un intervalo de un mes.
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Después se recomienda una dosis anual.
3. Personas de 60 años o más
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Se recomienda la aplicación de una dosis cada año.
4. Personas de 19 a 59 años con factores de riesgo
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Deben recibir una dosis anual según indicación médica.

