Dormir con el celular: cómo afecta el sueño y la salud
¿Por qué no es bueno dormir con el celular encendido?
Dormir con el teléfono celular cerca o revisarlo antes de dormir se ha convertido en un hábito común. Sin embargo, diversos estudios han señalado que el uso de dispositivos electrónicos durante la noche puede afectar la calidad del sueño y el descanso del organismo.
Uno de los principales problemas es la luz que emiten las pantallas, la cual puede interferir con el funcionamiento natural del cuerpo durante la noche.
Cómo afectan las pantallas al sueño
Según investigaciones publicadas en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), la luz emitida por dispositivos electrónicos como teléfonos móviles, tabletas o computadoras puede reducir la producción de melatonina.
La melatonina es una hormona que regula el ciclo natural del sueño. Cuando su producción disminuye, el organismo tarda más en conciliar el sueño y se altera el descanso.
Además, el uso del celular antes de dormir puede:
-
Retrasar la hora en que nos dormimos
-
Reducir la fase de sueño profundo (REM)
-
Mantener al cerebro en estado de alerta
-
Alterar los ritmos circadianos del cuerpo
Todo esto puede provocar insomnio o dificultades para dormir adecuadamente.
El llamado “insomnio tecnológico”
Algunos especialistas han denominado este fenómeno como “insomnio tecnológico”, una condición relacionada con el uso excesivo de dispositivos electrónicos antes de dormir.
Esta situación puede provocar dificultad para conciliar el sueño y, en algunos casos, despertares frecuentes durante la noche.
Dormir con el celular cerca puede empeorar el descanso
Los expertos señalan que mantener el celular en la cama o revisarlo constantemente durante la noche afecta negativamente el descanso.
El cerebro puede interpretar la actividad en el teléfono —como mensajes, notificaciones o navegación en internet— como una señal de actividad, lo que dificulta entrar en un estado de relajación necesario para dormir.
Además, la iluminación de la pantalla o las notificaciones pueden provocar microdespertares, impidiendo alcanzar las fases más profundas del sueño.
Durante el sueño profundo es cuando el cerebro procesa la información del día y consolida el aprendizaje, por lo que un descanso interrumpido puede afectar la concentración, el rendimiento y el bienestar general.
